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La oportunidad de la crisis de seguridad en Sinaloa


POR JOSÉ BUENDÍA HEGEWISCH

La oportunidad de la crisis de seguridad en Sinaloa

 

 

20 de Octubre de 2019

El control de la agenda mediática no significa controlar la realidad. Tampoco pensar que, si nadie disputa el manejo, el discurso de López Obrador puede retener el predominio sobre los hechos. Creerlo es una ficción peligrosa, como demostró el operativo fallido en Sinaloa para la captura de Ovidio Guzmán López, no sólo por el caos de versiones oficiales, sino por desnudar las contradicciones e inconsistencias de la estrategia para la pacificación ante la violencia del crimen.

La liberación del hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, en una ciudad sitiada por la violencia y autoridades rebasadas por ella, es una de las peores afrentas para el Estado mexicano en tiempos recientes. La justificación del Presidente de esa decisión para “salvar vidas” ha sido a costa de un profundo sufrimiento institucional. De desgaste para la imagen del Ejecutivo y su gobierno, y principalmente, de graves consecuencias para la seguridad de la población de Sinaloa y del resto del país. Éste es el punto.

Esta crisis de seguridad es la más grave en los 10 meses de la actual administración, por develar con crudeza la debilidad del Estado frente al crimen organizado, una condición heredada de anteriores administraciones que, poco a poco, perdieron el monopolio de la fuerza y presencia en zonas del país. Sin embargo, el fracaso del operativo y el manejo de la crisis es su responsabilidad, sin que hasta ahora se asuman los costos, ni ofrezca una explicación de las fallas de su política de seguridad y de la forma de cumplir la promesa de pacificación. Un objetivo que la realidad, en la última semana, no se cansa de desmentir con la muerte de 8 personas en Culiacán, 14 policías en Aguililla o de civiles en Iguala, en enfrentamientos contra el crimen.

El desastre del operativo revela las incongruencias de fondo de la estrategia que, por un lado, descansa, como en el pasado, en la lucha armada a través de un cuerpo militarizado como la Guardia Nacional, y por otro, en un protocolo de actuación con un enfoque de “no violencia”, que mandata contención de la fuerza pública para no provocar matanzas. En medio de esas contradicciones, también relega medidas contra las finanzas de los cárteles, dado que la inteligencia financiera se concentra en la corrupción de “cuello blanco” de políticos o empresarios como condición, dicen, para frenar el contubernio con los circuitos ilegales del dinero. Otro ejemplo de inconsistencia: se libera a un capo mientras se aprueba una ley para encarcelar a defraudadores de impuestos.

La crisis puede ser oportunidad para recuperar el rumbo de la política de seguridad si hay un reconocimiento de los errores y rendición de cuentas de los responsables de que la captura del capo derivara en la pérdida de control de una ciudad y ahí se impusiera la ley del narco. Ello puede servir a López Obrador para dar una respuesta distinta al gobierno de Peña Nieto, quien rechazó ajustes al gabinete de seguridad para no mostrar debilidad y falló al creer que graves hechos de violencia como Ayotzinapa se circunscribirían a un problema local y no escalarían al federal.

Eso pasa por no caer en la tentación de creer que la corrección puede venir de retomar la agenda mediática y repetir que las cosas van bien o pedir a la población “confianza”, después del revés de Culiacán para las fuerzas armadas e instituciones. La derrota tiene altos costos para la credibilidad del gobierno y su capacidad de pacificación y protección a la ciudadanía de la amenaza del crimen, e incluso la colaboración con EU en el combate al narco, como en la captura fallida del hijo de El Chapo bajo petición y reclamo de extradición de Washington. El sitio de Culiacán atrajo los reflectores internacionales sobre la seguridad en México y los fallos en la comunicación oficial demostraron que el control de la agenda no está blindado por la popularidad y el teflón del Presidente. Es hora de que acepte renuncias y usar la crisis a favor del país. 

FRENTES POLÍTICOS

Frentes Políticos

 

 

21 de Octubre de 2019

1.   Hay niveles. A Juegos Panamericanos asistió una delegación de 712 deportistas y entrenadores, mientras que a los juegos parapanamericanos acudió una delegación de 230. Ante los buenos resultados, el gobierno federal les ofreció estímulos económicos. Lamentablemente, la responsable de entregarlos es Ana Guevara, quien ha sido la desilusión más grande del gabinete. Involucrada en todo tipo de escándalos ha hecho de la Conade un desastre, entre su mala administración y las versiones de fuga de recursos. ¿Será por eso que Octavio Almada Palafox, hombre cercano al Presidente, contacta a los deportistas para saber si ya recibieron ese dinero? Si no confían en ella, se lo ganó. Almada está pendiente de lo que sucede y suenan versiones de que podría dirigir la Conade. Ni duda: Ana Guevara es el negrito en el arroz en esta transformación. Ganará este sprint directo al desempleo.

2. Compórtense. Al diputado por Morena, Mario Delgado, no le permitieron participar en la asamblea de Iztacalco, donde elegirían a los congresistas para la elección de la dirigencia nacional, por lo que denunció la “anomalía”. Dijo que “hay que cambiar al partido, no puede seguir esto así... Deben de respetar la democracia”. Morena muestra rasgos de descomposición con este tipo de actitudes, que son oro molido para sus opositores. Se presentaron irregularidades y disturbios en Puebla, Jalisco, Hidalgo y San Luis Potosí, incluso hubo balazos en Guadalajara. Si no pueden hacer una asamblea están fritos. Mala nota: el partido suspendió estas reuniones por disturbios en seis estados y Delgado no pudo votar en la CDMX. O se comportan o se irán más rápido de lo que llegaron. Es es la ley del voto.

3. Efectividad. En Tijuana, Baja California, la Guardia Nacional decomisó un cargamento de 400 litros de la droga conocida como cristal, con un valor de 5.8 millones de dólares. La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana informó que la sustancia estaba en 20 cubetas que simulaban impermeabilizante. La autoridad indicó que con este aseguramiento se afectan los recursos financieros de grupos delictivos. Hay que entender que en la guerra contra los delincuentes no todo es echar bala; estos operativos logran mermar su capacidad económica. Los resultados llegan, aunque haya quien no los quiera ver. Cerrar los ojos no los desaparece.

4. Soluciones de fondo. El titular de la SEP. Esteban Moctezuma, aseguró que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador brindará educación en espacios dignos y seguros. Al presentar el Programa La Escuela es Nuestra y el Programa Nacional de Reconstrucción dijo que así se da cumplimiento a uno de los principios fundamentales de la Nueva Escuela Mexicana: la equidad. Moctezuma expuso que en las leyes secundarias en materia educativa se establece un modelo basado en la confianza directa en la comunidad escolar, la cual sigue principios fundamentales de la Transformación. En tanto, el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, indicó que la educación empodera a la ciudadanía para que los niños alcancen sus sueños y los hagan realidad. Con qué ganas deseamos que esto se refleje en los exámenes de la OCDE y la educación de México deje de estar en el sótano. Ojalá.

5. Responsables al banquillo. Eduardo Arturo Bailleres  fue destituido como director del Centro Penitenciario Aguaruto, tras la fuga de 49 reos y ya es investigado, junto con los custodios en turno. El exfuncionario tenía apenas 11 meses en el cargo, el cual asumió tras la fuga de Julián Grimaldi Paredes y Carlos Jesús Salomón Higuera, quienes escaparon vestidos como elementos de la Policía Estatal Preventiva. La fuga de 49 reos, afirmó el titular de Seguridad Pública de Sinaloa, Cristóbal Castañeda, se realizó durante un motín y los presos lograron despojar de sus armas a cinco custodios. Esta novela está llena de responsables de todo orden, de la gubernatura para abajo, pocos se salvan.

CAMBIOS DE HÁBITOS EN CULIACAN

Así es la vida en Culiacán tras el terror; ciudadanos cambian hábitos

La ciudadanía no se siente tranquila, temen que la presencia de las fuerzas armadas pueda desatar una nueva balacera en las calles de Culiacán, Sinaloa; este lunes se reanudaron las clases

21/10/2019 19:19  JESÚS BUSTAMANTE/CORRESPONSALAsí es la vida en Culiacán tras el terror; ciudadanos cambian hábitos
 

Foto: Cuartoscuro

 

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SINALOA

El enfrentamiento entre elementos de la Guardia Nacional e integrantes del crimen organizado ha causado que algunas personas en Culiacán, Sinaloa, cambiaran sus hábitos, al menos de forma momentánea.

Este lunes se reanudaron las clases en todos los planteles educativos de Culiacán, donde se habían mantenido suspendidas desde el 17 de octubre, fecha en que se registró el enfrentamiento que dejó como saldo ocho muertos y más de una decena de heridos, la mayoría elementos de las distintas corporaciones policíacas.

A pesar de la llegada de unos 430 elementos de la Secretaria de la Defensa Nacional a la entidad, la ciudadanía no se siente tranquila, temen que la presencia de las fuerzas armadas pueda desatar una nueva balacera en las calles.

Durante el pasado fin de semana la mayoría de las personas decidieron permanecer en sus casas y quienes salieron lo hicieron intranquilos.

Tuve un convivio y generalmente acostumbró quedarme hasta el final, llegué como a las 9 y pedí que fueran por mi como a las 11, pero desde que salí, avisando donde iba y como estaba", comentó Yaqueline Picos, una joven estudiante.

La mayoría piensan que lo ocurrido esa tarde no podrán olvidarlo, algunos lo consideran traumático y como una de las peores experiencias de sus vidas.

Hay algunas personas que van a necesitar más tiempo para superarlo, porque incluso hay personas que iban caminando por la calle y les tocó la lluvia de balas, por así decirlo", relató Manuel Balcázar, habitante de Culiacán. 

Las personas temen que la presencia del ejército provoqué el enojo de los integrantes del crimen organizado, al no poder trasladarse libremente por la ciudad, como ellos acostumbran, porque quedó demostrado que tienen el poder para enfrentarlos.

Creo que aquí quedó demostrado que, si el narcotráfico quiere hacer algo realmente, lo va a lograr a toda costa, porque viendo como se organizaron y todo lo que pudieron hacer en tan poco tiempo, no me quiero imaginar que son capaces de hacer si realmente se organizan y planean algo para un fin", aseguró Edgar Leyva, habitante de Culiacán.

Las plaza y centros comerciales registraron una mayor afluencia, los restaurantes tenían un poco más de comensales, pero durante la tarde las personas volvieron a sus casas, lo que no ocurría de manera habitual en la ciudad.

LA SEMANA NEGRA

La semana negra

Los acontecimientos demostraron que en diversas partes del territorio nacional, la capacidad del Estado Mexicano se encuentra fuertemente rebasada por el poderío de los delincuentes.

 

21 de Octubre de 2019

Sin duda alguna, la semana pasada significó la de mayor complejidad para la administración del presidente López Obrador.
Arrancó con la presentación del Secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo, quien durante la conferencia mañanera del lunes, presentó los avances del Plan de Seguridad y las cifras de delitos. El funcionario declaró que en 2018 se presentaron 33 millones de delitos y aunque aún no hay “nada que presumir”, presentó datos relacionados con un “punto de inflexión”, que reflejaba una tendencia delictiva a la baja.

El informe presentado se topó con diversas críticas, pues aunque en septiembre se registró un ligero descenso, la cifra de personas asesinadas en 10 meses suma 29 mil 629 personas, lo que marca el inicio de sexenio más violento del que haya registro.
Adicionalmente, la estrategia de seguridad del gobierno se topó con una larga secuencia de hechos violentos, ocurridos en distintos estados del país.

El lunes, en el municipio de Aguililla, Michoacán, 13 policías estatales fueron asesinados y 9 lesionados por un ataque perpetrado por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Al día siguiente, en la comunidad de Tepochica, del municipio de Iguala, Guerrero un enfrentamiento entre integrantes del Ejército y civiles armados que se trasladaban en tres camionetas con reporte de robo, dejó un saldo de 15 personas muertas, un militar y 14 civiles. Ese mismo martes por la tarde, en el municipio de Acámbaro, Guanajuato se registraron ataques contra policías, lo que derivó en cuatro civiles muertos y un oficial herido.
En Nuevo Laredo, Tamaulipas, el miércoles se registraron balaceras en toda la ciudad, lo que dejó como saldo un elemento de la Policía estatal herido.

El hecho más grave se dio el jueves en Culiacán, Sinaloa, donde la población vivió horas de terror, por las balaceras desatadas tras el operativo de detención de Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán.
Durante varias horas se presentaron enfrentamientos que dejaron ocho muertos, 16 heridos y un total de 51 reos que se fugaron de la cárcel de Aguaruto. El punto más crítico, por el que el gabinete de Seguridad ha recibido duros señalamientos, fue la decisión de liberar a Ovidio Guzmán, bajo el argumento de “salvar vidas” por la reacción del Cártel de Sinaloa.

Los acontecimientos demostraron que, en diversas partes del territorio nacional, la capacidad del Estado Mexicano se encuentra fuertemente rebasada por el poderío de los delincuentes. Quedó demostrado que las capacidades materiales, de armamento y especialmente logísticas de dichos grupos delictivos, son superiores a las de policías estatales, y pueden rivalizar fuertemente con las de nuestras fuerzas federales.

Ha quedado manifiesto que el tráfico de armas, donde poco más del 70% de las mismas, proviene de los Estados Unidos, se ha convertido en un cáncer que ha fortalecido a las bandas del crimen organizado. En los distintos episodios ocurridos la semana pasada, quedó manifiesta también la abismal diferencia entre el armamento de las fuerzas del orden público frente a los delincuentes; desde una Browning M2, pasando por AK-47, Barrets m82, Colt AR15 y granadas de fragmentación.

La decisión de “liberar” al hijo de El Chapo, ha generado fuertes inquietudes sobre la capacidad de reacción del gobierno frente a presiones generadas por parte de grupos criminales en otras partes del país.
Adicionalmente, la existencia de distintas versiones institucionales, evidenciaron una preocupante falta de coordinación.

La “semana negra” debe servirnos para analizar los pendientes que aún mantiene la estrategia de Seguridad del gobierno federal. Se requieren muchos más recursos, no sólo para la Guardia Nacional, sino para equipar y fortalecer a las policías estatales y municipales en lo inmediato. Es fundamental fortalecer nuestras aduanas fronterizas, y evitar el trasiego de armas desde los Estados Unidos. El Congreso debería aprovechar la alarmante situación evidenciada la semana pasada, para fortalecer ambos rubros mediante el Paquete Fiscal 2020.

Es necesario que el gobierno evalúe los mecanismos que ha utilizado hasta la fecha, para diagnosticar y atender diversas crisis, pues se corre el riesgo de que grupos violentos, disruptivos y criminales, le tomen la medida e incrementen sus mecanismos de “presión” para alcanzar sus objetivos antisociales. 

A toros pasados

A toros pasados

Desempeñar el puesto con la seguridad de que el periodo para el cual fue electo el mandatario se respetará es indispensable para dar firmeza y credibilidad a sus decisiones, muchas veces difíciles o, incluso, impopulares.

 

19 de Octubre de 2019

Aparentemente, no hay mucho caso en volver sobre temas resueltos. El tema de la revocación de mandato es uno. El Senado ya consagró este mecanismo después de que pasó unos días antes por la Cámara baja.

Sobraban razones para no aprobar el mecanismo etiquetado como de “democracia directa”. La más importante de todas era el estado de precariedad que se origina al abrir la posibilidad de finiquitar antes de tiempo la gestión del presidente o gobernador. Una proporción del electorado, relativamente fácil de reunir, puede desafiar al gobernante y con su destitución lanzar al país no a una nueva elección, sino simplemente al desorden que surge con la designación de un sustituto escogido al gusto del partido que domine el Congreso en ese momento.

Desempeñar el puesto con la seguridad de que el periodo para el cual fue electo el mandatario se respetará es indispensable para dar firmeza y credibilidad a sus decisiones, muchas veces difíciles o, incluso, impopulares. Lo contrario es someter la visión y valentía del gobernante a los índices de su popularidad e introducir la preocupación por sostener en alto sus perspectivas políticas. La salud y el desarrollo de la comunidad exigen acciones que a veces incomodan algún sector y nunca faltarán intereses que aticen movimientos populistas si el recurso de la revocación de mandato está a la mano.

Pero la decisión sobre la revocación de mandato está tomada. Criticar a toro pasado es tan inútil como conjugar verbos en subjuntivo.

El caso anterior se asemeja a otros donde hay muchas probabilidades de que resulten equivocados. Las decisiones, como en el caso del aeropuerto de Santa Lucía, cuya primera piedra virtual se colocó antier gracias a la soberbia de creer que se puede pasar por encima de las certificaciones que corresponden a las autoridades internacionales sobre aeropuertos, o lo que es igualmente crucial, la interrogante sobre la aceptación de los pilotos internacionales de volar simultáneamente en zonas del altiplano mexicano de dudosa seguridad. El que cualquiera de estas instancias se niegue a considerar a Santa Lucía como aeronáuticamente aceptable introduciría un daño irremediable para el turismo que es una actividad señera en nuestro esquema económico nacional. Éste sería otro toro que se nos pasó.

También será inútil pretender corregir las desastrosas entregas a la CNTE que el gobierno ha cedido en materia de preparación y disciplina del magisterio oficial. Los ciudadanos lo hemos presenciado, impotentes, y sólo nos quedará lamentar, a toro pasado, los estragos a nuestra niñez y juventud que son objetos de un defectuoso profesorado rebelde a ser calificados y a someterse a una certificación de calidad.

Otro caso lo estamos viendo en la defenestración, obviamente tardía, del secretario general del sindicato petrolero, ordenada en estos días por el Ejecutivo. Este líder, denunciado por la opinión pública y por los medios desde hace 26 años y cuya gestión ha sido altamente corrupta, ahora por arte de magia se difunden numerosas condenas a su persona, su familia y a su administración. En este caso hace tiempo que pasó el toro.

Un ejemplo más es la tardanza en reaccionar que nos está llevando a dejar indefensas a algunas industrias, que son dañadas por la competencia desleal de productos extranjeros que se venden en nuestro mercado a precios inferiores a su costo de fabricación mexicana. No hemos aplicado las barreras necesarias para proteger a nuestras empresas afectadas. Esperando a que un toro pase se pierden empleos. Más se perderán si no aprendemos a actuar con madurez en muchos de nuestros intercambios comerciales.

Pero nuestros tiempos a veces nos juegan chanzas. El asunto es curioso. En el caso de la segunda versión del TLCAN, que se conoce como el T-MEC, ansiosos por nos adelantamos a los acontecimientos hicimos que el Senado ratificara el texto antes de que finalizara el sexenio de Enrique Peña Nieto, y antes de que lo hicieran nuestros socios, Estados Unidos y Canadá.

Hoy en día hay presiones en esos dos países para sujetar aspectos que atañen a nuestras responsabilidades en lo laboral. México insiste en mantener la versión que suscribió y se opone a alterar su texto. Si en Washington u Ottawa logran esos cambios, tendríamos que pedirle a nuestro Senado que rescate al toro que esta vez, increíble, se adelantó.

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