Banner superior a un lado de logo

Anuncio Museo 400px

Ubicacion de Anuncios, debajo de destacados, banner todo ancho

Anuncio Cliente Cintar Banner a Todo Ancho

No hay mal que por bien no venga.

 Resultado de la imagen para camion cayo al canal agua potable de los mochis

 

Mi tata era bueno para decir refranes, nos sorprendía la rapidez con que a determinado suceso nos salía con un refrán; y ya ve usted que son muy certeros.

Si viviera el viejito nos hubiera dicho:no hay mal que por bien no venga, por lo que acaba de pasar en Los Mochis, Sinaloa, en donde se cortó el aprovisionamiento de agua potable en vista de que un camión cargado de fertilizante a granel cayó dentro de un canal que conduce agua hacia la planta potabilizadora ubicada en el norte de la ciudad, junto al cerro de La Memoria.

La cuestión es que los encargados de la planta potabilizadora ordenaron cerrar las compuertas y no dejar pasar agua cruda hacia la planta y por otra parte movilizaron maquinaria suficiente para desviar las aguas contaminadas hacia un dren y evitar una catástrofe de pronósticos reservados.

Hay que reconocer que se actuó rápido y eficazmente, y el proceso de análisis del agua y quien sabe cuántas cosas más que hicieron, permitieron que en menos de 24 horas se normalizara el servicio de agua potable para toda la ciudad.

Las autoridades municipales y estatales se movilizaron oportunamente y estuvieron atentos a la solución de los problemas, ya que controlaron la información y evitaron que la gente entrara en pánico, porque, para muchos es evidente que si llegó agua mezclada con fertilizante a la planta, y los técnicos hicieron su trabajo para poder obtener la calidad de agua requerida para su consumo, pero, se requirió de sangre fría para controlar los nervios y llegar a feliz término con la tarea, como debe ser, se actuó con profesionalismo, tanto de parte del personal de JAPAMA, como de los gobiernos municipal y estatal, así como los reporteros de los medios de comunicación más importantes de la zona norte de Sinaloa.

No obstante ello, no faltaron los “reporteros” de Facebook, whats App y otros medios, que soltaron sus injurias y transmitieron sus tonterías a tuti plen, como uno que pedía dar muerte al chofer del camión que ocasionó que media ciudad entrara en una situación de alerta.Imagen relacionada

Los comerciantes de agua purificada hicieron su agosto en agosto, vendieron toda su existencia y hasta tuvieron que cerrar muy temprano, ya que la gente requería el agua más que ´para beber, para los sanitarios, así que los garrafones “volaron” y en los supermercados el agua embotellada también “voló” y “algunos” re etiquetaron y vendieronla carísima. La ley de la oferta y la demanda.

A pesar de que JAPAMA avisó que el servicio se cancelaba para la zona norte de la ciudad únicamente, los que gustan de inventar estupideces, hicieronel asunto de extrema gravedad y gente del sur de la ciudad que incluso recibe el agua de otra planta potabilizadora, también se volcó en los supermercados a comprar agua para beber, y prohibieron a sus niños bañarse por miedo a que el agua estuviera contaminada; claro, mucho influyeron las redes sociales para alterar a la ciudadanía.

Con lo que pasó, ahora muchos ciudadanos mandaran a fabricar su aljibe y poner tanques en el techo de su casa para en caso de emergencia como éste que ocurrió, tener agua para los sanitarios y para beber después de hervirla, de modo que no cunda el pánico. No hay mal que por bien no venga.

También a muchos se les ocurrió la idea de que los canales que conducen el agua a las plantas potabilizadoras se deben de entubar y tapar para que no se vaya a caer otro vehículo cargado de algún contaminante, ya que esta es la segunda vez que ocurre en el mismo canal.

Hubo en las redes sociales muchas mentadas de madre para el chofer del camión por el daño que nos causó, ya que la caída se debió a una tontería del conductor, error humano.

Así que la vox populi le tundió duro al tipo, pero nadie se acordó del dueño del camión, que tendrá que pagar por el servicio de dos grúas que se utilizaron para sacar el camión del canal, pagar las 20 toneladas de fertilizantes, pagar multas de tránsito por el accidente que puso en peligro a una ciudad, y quien sabe que más le querrán cargar al dueño del camión, pobrecito, lo compadezco, ya que su pecado es haberle dado trabajo a un tonto que le dio en la madre a su patrimonio. Nadie propuso una colecta para ayudarlo. Así es la vida. Vals.

Artículos relacionados